La certeza infundada


No necesito mariscos, con tus piernas me basta.

No es necesaria una canción romántica, tu voz es la melodía de la felicidad. 

No hace falta una foto juntos, nuestra vista al espejo es grata y memorable.

Eres un poema de Bukowski. Me encantas y me hieres. Me gustas siempre, pero nunca estás. ¿Y donde estás? ¿ Sólo en mi mente o realmente habitas mi corazón? 

Siempre habrá el espacio para ti… Aunque yo no esté. 

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Amor y desamor, Ensayos y notas, Poemas. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s