Como cuando te vi la primera vez.


La proa del barco vence la última ola que le golpea suavemente y lo balancea. Me distrae y quito la mirada del cielo. Arriba, estás en cada estrella que brilla. Algunas noches, como la de hoy, me parece que todas quieren decirme algo, como si me dictaran un código secreto con cada titilar, tal vez son la palabras exactas para que caigas rendida en mis brazos. O simplemente el rumbo que debo tomar para llegar a tu corazón. 

La brisa golpea mi cabello que ya casi tocas mis hombros, lo enreda y mete en mis ojos desordenadamente. No me deja seguir leyendo las estrellas y ya estaba a punto de pintar tu rostro uniendo puntos con estrellas y planetas. Intento atarlo en un cola de caballo, pero pierdo la liga cuando esta toca mi cigarrillo, que también brilla con cada andanada de la fría brisa marina que se arremolina a mi alrededor.

El rumbo que seguimos es el mismo que el de hace varias lunas, ninguno. He revisado el mapa una y otra vez y se como llegar a tu puerto, ¿pero y mi barco? Este barco ha sido mi más grande proyecto hasta ahora, navega a sus anchas, ha sobrevivido a motines e incendios, aquí está, es el significado de mi vida los últimos 2 lustros. No se como bajarme de él, no puedo dejarlo atado en el muelle y ya, fue diseñado para navegar y parte de mi vida esta en él; pero quiero estar contigo y debe ser antes que sea muy tarde, si no es que ya lo es. 

Una ola un poco mas grande nos golpea de lado y pierdo el equilibrio, me sorprende cavilando sobre mi, mi dicotomía, mi dialéctica existencial, en mi sigo o me quedo, me bajo o me encierro en el barco, lo que quiero y lo que debo.

Ahora sale la luna, apenas asoma el primer arco brillante sobre el horizonte marino y ya se pintó de plateado el mar. Su luz me abruma, puedo ver todas olas y ondulaciones del océano que me rodea. El mar se hace mas infinito con su luz, se llena de chispas, mi barco se ve más pequeño y ahora te veo claramente en un conjunto de estrellas a estribor. No has cambiado casi en todos estos años, sigues igual de hermosa, como cuando te vi la primera vez.

Regreso la mirada a las estrellas, tengo que descifrar lo que me tienen que decir, ahí está la clave, ahí está la vía hacia ti, ahí estoy yo, contigo y feliz.

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