El viaje a Marte

Gracias al anecdotario de los filósofos, sabemos que el que quiere viajar a Marte, lo hace porque ya estuvo ahí. 

Uno, el viajero, va de un lado al otro sin mas motivación que encontrar el sitio donde estar bien la mayor cantidad de tiempo.

Casi siempre pasamos por Venus,  tal vez el más frecuentado. Vamos y venimos a la madre tierra, algunos por necesidad, otros por rutinaria visita.

En la luna se vive sin mayor preocupación, casi siempre solitario y el lado oscuro es más nostálgico. 

Pero una vez que llegas a marte, ya sabes que no hay otro sitio mejor que ese. 

Llegar a marte es llegar a la felicidad, es ser y estar, es llegar, muchas veces, y como debe ser.

Yo llegué a Marte, pensé que había llegado para quedarme; pero eso no funciona así.  A Marte se llega convencido, por lo tanto, con un plan y casi siempre a muy largo plazo.

Yo llegué desordenado, pendiente de mis heridas y buscando cura para mis males. No atendí a las recomendaciones del librillo de bienvenida, violé varias normas, asumí que el planeta giraba en torno a mi y en el primer giro alrededor del sol, en la primera ocasión, fui impelido al respecto, “usted no puede estar aquí,  no así, así usted se convierte en el sucio bajo la alfombra y lo sentimos señor, salga por aquí por favor”.

Ahora divago, me paseo entre la nada y el infinito, recordando como era Marte. Recordando mi felicidad en las mañanas, estuviera soleado o estuviera lluvioso.

Me toca emprender viaje de nuevo, ahora si, con la meta de regresar a Marte, ser bienvenido de nuevo y no volver a salir.

Anuncios
Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

La falta. 

Ahora me haces tanta falta, que los días y las noches se confunden en una sucesión de cambios de tonalidades.

Fotografías en blanco y negro que van pasando ante mis ojos.

Me haces falta para escribir, para soñar despierto, para conspirar contra la desesperanza.

No estás y tu ausencia me quita el aire.

Me sume en la abulia.

En el desinterés por lo que venga.

Soy un espectro, una versión en draft de mi ser. 

No estás aún. Me haces falta.

Publicado en Amor y desamor, Ensayos y notas | Deja un comentario

Eres hermosa. Más de lo que recordaba.

Eres hermosa. Como hermosas son las templadas y soleadas mañanas de diciembre. Como son hermosas las nubes que adornan este cielo azul intenso y brillante. 

Eres hermosa. Hermosa como tu sonrisa oriental. Como los hoyuelos en tus mejillas. Como la tarde atemperada frente al mar.

Y yo no lo recordaba, porque estaba atento a mi ombligo, a mis bemoles, a mis lamentos.

Eres hermosa y yo mirando a otro lado, pendiente del árbol caer y no de la flor que retoña. Atento al crujir de la tabla y ajeno a la risa de los niños jugando en el parque.

Eres hermosa porque eres como eres, porque eres humana, porque yerras,  porque no te das por vencida y porque tu cruz, aunque pesada, la llevas pequeñita en un dije.

Hermosa y bella, más de lo que recordaba, pero eso es mi culpa,  porque los beneficios de la memoria me han sido vedados por la providencia o la casualidad. O porque recordarlo dolía, o tal vez, por despecho. 

Eres hermosa, más de lo que recordaba, y así todo contigo.

Publicado en Poemas | Deja un comentario

El último vuelo.

Cuando abrí la puerta para que entraras, sabía que no lo iba a cerrar.

Podías entrar y salir libremente, como eres.

Mientras me acompañaba tu voz como el trino de todas las aves, me mantenías en éxtasis. Tu voz que me calma y me arruya.

Saltas de un lado a otro, miras alrededor y adentro. Vuelves a salir, te alejas y regresas. Cantas, trinas y me acompañas. La vida así tiene más sentido.

La puerta abierta de par en par.

A veces por instinto pienso cerrarla. Es como un acto reflejo.

Luego recuerdo que va contra las reglas, que así es como debe ser.

Vuelas y regresas. Me traes café, me traes poesía, me acompañas y alegras. Traes libros con historias fantásticas, historias del mundo hermoso que ves allá afuera. 

Y así los días son agradables. Las mañanas inmensas contigo, las tardes cálidas, las noches de rojo, cervezas y encajes, las conversas profundas y gratificantes. Vas y vienes, entrar y salir con cantos hermosos como tu.

La puerta siempre abierta de esta jaula espinosa y tosca encajada en mi pecho, espera por ti…

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

No se tu…

“Me haces falta, mucha falta, no se tu”

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

Me mata.

No me mata el recuerdo de tus besos.

Me mata el recuerdo de todas las veces que no te besé. 

De todas las palabras de amor que no te dije.

Me mata recuerdo de lo que no vivimos.

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

El inconforme. 

El pasado que nunca existió. 

El presente que incomoda.

Ese futuro que no termina de llegar.

Y todo es mi culpa. 

Publicado en Poemas | Deja un comentario