Tu sonrisa

Tu sonrisa roza mi cara como el viento. Trae perfumes de la montaña y me alegran el día.

Tu sonrisa me acaricia y me besa.

Tienes matices perversos cuando sonríes y no me besas. Ese beso negado esta atrapado en tu boca, sonríes porque me afana, sonríes con picardia.

Luego me besas, y sonríes porque me quieres y lo disfrutas.

Tu sonrisa tiene mi edad cuando te beso, quince años, ni más ni menos.

Tu sonrisa de guiños asiáticos me desvela cuando no está, me hipnotiza cuando la encaro y me acaricia la vida con labios de terciopelo y carmín.

Anuncios
Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

Escalando el Kilimanjaro

Y en la soledad de mi cama solo reina la ficción, los recuerdos de la imaginación. Una fila de deseos irrealizados coronados por los suspiros de un monólogo.

Nada llega tan lejos como el recorrido de una mente insomne por el celuloide de los acontecimientos vácuos. La esperanza es un carrete interminable de historias creadas entre sístole y diastole.

Así, se agolpan los besos, los abrazos, las miradas cómplices en las puertas de la realidad, que las va barriendo como cenizas salidas del hogar mustio, mientras el sol se asoma irreverente y a empellones por mi ventana.

Mi corazón furtivo pero decidido, alienta todo este espectáculo, celebra los logros de mi psique, convence mi sensatez con argumentos sin asidero en la realidad, pero tan hermosamente expuestos, que “bien vale la pena darles cabida”.

¿Qué importa el abismo del desengaño? si es una escalada épica para coronar el Kilimanjaro de tu corazón.

Habrase visto hombre mas cobarde que el que rehuye de sus esperanzas, de sus propios anhelos, el que se rinde al desaguisado de ser correcto y se abandona en la misma playa donde ha desembarcado su amor por ella.

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

El siguiente paso

Busco mi cara en el reflejo del espejo desde la esquina del bar donde me encuentro. El aroma de la máquina de café me recuesta en tus piernas, las palabras de un libro llueven sobre mis pensamientos, pequeños flujos eléctricos recorren mi cabeza mientras enroscas mechones de mi cabellos entre tus dedos.

El sabor del carmín se mezcla con el del whisky de mi vaso. Solo uno es real, el otro llega y se va.

Tus palabras rozan mi cara, pasan con otro rumbo, chocan contra el vidrio que da a la calle. Trato de atrapar algunas, de entender que querías decirme aquella tarde

¿Era un adiós o un hasta luego? ¿Un puedo vivir sin ti, pero no quiero o aléjate que me haces daño?

Tal vez no me dio la gana de entender.

El siguiente paso será pedir otro trago, esperar a verte pasar frente al bar, con rumbo cierto, y brindar por ti.

Algún día yo también pasaré frente al bar, decidido y con rumbo cierto. Brindarás conmigo.

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

La falta. 

Ahora me haces tanta falta, que los días y las noches se confunden en una sucesión de cambios de tonalidades.

Fotografías en blanco y negro que van pasando ante mis ojos.

Me haces falta para escribir, para soñar despierto, para conspirar contra la desesperanza.

No estás y tu ausencia me quita el aire.

Me sume en la abulia.

En el desinterés por lo que venga.

Soy un espectro, una versión en draft de mi ser.

No estás aún. Me haces falta.

Publicado en Amor y desamor, Ensayos y notas | Deja un comentario

El viaje a Marte

Gracias al anecdotario de los filósofos, sabemos que el que quiere viajar a Marte, lo hace porque ya estuvo ahí. 

Uno, el viajero, va de un lado al otro sin mas motivación que encontrar el sitio donde estar bien la mayor cantidad de tiempo.

Casi siempre pasamos por Venus,  tal vez el más frecuentado. Vamos y venimos a la madre tierra, algunos por necesidad, otros por rutinaria visita.

En la luna se vive sin mayor preocupación, casi siempre solitario y el lado oscuro es más nostálgico. 

Pero una vez que llegas a marte, ya sabes que no hay otro sitio mejor que ese. 

Llegar a marte es llegar a la felicidad, es ser y estar, es llegar, muchas veces, y como debe ser.

Yo llegué a Marte, pensé que había llegado para quedarme; pero eso no funciona así.  A Marte se llega convencido, por lo tanto, con un plan y casi siempre a muy largo plazo.

Yo llegué desordenado, pendiente de mis heridas y buscando cura para mis males. No atendí a las recomendaciones del librillo de bienvenida, violé varias normas, asumí que el planeta giraba en torno a mi y en el primer giro alrededor del sol, en la primera ocasión, fui impelido al respecto, “usted no puede estar aquí,  no así, así usted se convierte en el sucio bajo la alfombra y lo sentimos señor, salga por aquí por favor”.

Ahora divago, me paseo entre la nada y el infinito, recordando como era Marte. Recordando mi felicidad en las mañanas, estuviera soleado o estuviera lluvioso.

Me toca emprender viaje de nuevo, ahora si, con la meta de regresar a Marte, ser bienvenido de nuevo y no volver a salir.

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

Eres hermosa… Más de lo que recordaba.

Eres hermosa. Como hermosas son las templadas y soleadas mañanas de diciembre. Como son hermosas las nubes que adornan este cielo azul intenso y brillante. 

Eres hermosa. Hermosa como tu sonrisa oriental. Como los hoyuelos en tus mejillas. Como la tarde atemperada frente al mar.

Y yo no lo recordaba, porque estaba atento a mi ombligo, a mis bemoles, a mis lamentos.

Eres hermosa y yo mirando a otro lado, pendiente del árbol caer y no de la flor que retoña. Atento al crujir de la tabla y ajeno a la risa de los niños jugando en el parque.

Eres hermosa porque eres como eres, porque eres humana, porque yerras,  porque no te das por vencida y porque tu cruz, aunque pesada, la llevas pequeñita en un dije.

Hermosa y bella, más de lo que recordaba, pero eso es mi culpa,  porque los beneficios de la memoria me han sido vedados por la providencia o la casualidad. O porque recordarlo dolía, o tal vez, por despecho. 

Eres hermosa, más de lo que recordaba, y así todo contigo.

Publicado en Poemas | Deja un comentario

El último vuelo.

Cuando abrí la puerta para que entraras, sabía que no lo iba a cerrar.

Podías entrar y salir libremente, como eres.

Mientras me acompañaba tu voz como el trino de todas las aves, me mantenías en éxtasis. Tu voz que me calma y me arruya.

Saltas de un lado a otro, miras alrededor y adentro. Vuelves a salir, te alejas y regresas. Cantas, trinas y me acompañas. La vida así tiene más sentido.

La puerta abierta de par en par.

A veces por instinto pienso cerrarla. Es como un acto reflejo.

Luego recuerdo que va contra las reglas, que así es como debe ser.

Vuelas y regresas. Me traes café, me traes poesía, me acompañas y alegras. Traes libros con historias fantásticas, historias del mundo hermoso que ves allá afuera.

Y así los días son agradables. Las mañanas inmensas contigo, las tardes cálidas, las noches de rojo, cervezas y encajes, las conversas profundas y gratificantes. Vas y vienes, entrar y salir con cantos hermosos como tu.

La puerta siempre abierta de esta jaula espinosa y tosca encajada en mi pecho, espera por ti…

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario